¿Quienes somos?

 

Somos laicos y laicas que nos sentimos interpelados/as a vivir el Carisma y Espiritualidad de la Congregación de las Hermanas de la Inmaculada Concepción de Castres con una fisionomía propia, desde nuestra condición de laicos/as, insertos/as en el mundo.

 

Las hermanas, a partir de los Capítulos de 1995 y 1999, han percibido que el carisma de una congregación se constituye en una riqueza universal y no pertenece exclusivamente al grupo de religiosas, sino que es un bien de la iglesia, que se abre a cuantos se proponen vivir la búsqueda del Solo Dios en su vida y en el rostro concreto de los “pobres y miembros sufrientes de Jesucristo”, como nos dice Emilie.

 

Juntos podemos enriquecernos y prestar un servicio al Reino de Dios, según el matiz propio de la Congregación. Esta forma de vivir el carisma y la Espiritualidad son fuerzas propulsoras en nuestra vida, en nuestra familia y nos comprometen, como misioneros/as, hermanas y laicos a vivir en el servicio y amor al prójimo.

 

Los diferentes caminos de laicos que desean vivir la Espiritualidad de Emilie se construyen poco a poco según los procesos de cada Provincia. Lo que nos une es nuestro discipulado de Jesús Salvador, asumido en la reciprocidad, considerando que los laicos son también portadores del carisma y podemos beber de la fuente de los orígenes como toda la Congregación.

 

Somos concientes de que somos laicos/as con una Espiritualidad que implica la vida en su totalidad y dimensiones y se compromete con la realidad socio-política-económica, desde la causa del pobre, buscando una Vida digna para todos. No podemos quedarnos aislados/as, de ahí la necesidad de ponernos en red. Queremos estar comprometidos localmente e interconectados globalmente en un proceso de reflexión, acción y misión, tomando posición y sumando fuerzas en la lucha a favor de la vida. Ello implica valor, osadía, lucidez y profetismo.

 

Estas diversas formas de pertenencia al carisma que se construye en común lo expresan de forma concreta nuestros laicos/as que:

 

  • Comparten la Espiritualidad de Emilie de Villeneuve por medio de encuentros sistemáticos como grupo o fraternidad, en los distintos países, Provincias y comunidades donde se encuentra la Congregación.
  • Trabajan em nuestras instituciones con uma misión compartida.
  •  Colaboran y asumen proyectos solidarios comunes de cara a los más pobres.
  • Como amigos/as se unen a la família azul en determinados encuentros específicos de Congregación.
  • Ex-hermanas que siguen bebiendo de la misma fuente del carisma y están comprometidas con el mismo Proyecto de Emilie.

     Misión de los laicos que desean vivir el carisma y la Espiritualidad de Emilie:

  • Asumir la Vocación como una llamada y un don a través de los compromisos bautismales, siendo “Sal, Luz, Levadura” (Mateo 5, 13) en el mundo en que viven.
  • Integrar Fe y Vida, como expresión concreta de la centralidad en Dios y del compromiso “por los designios de amor que Dios tiene sobre los pueblos” (O 59)
  • Alimentarse de la Palabra de Dios (Lectio Divina) como Fuente de vida e inspiración para vivir la espiritualidad cristiana.
  • Orientarse hacia medios de vida sostenibles, fomentando y trabajando por una sociedad global que comparta un marco ético común que incluya el respeto, el cuidado de la integración ecológica, los derechos humanos universales y el respeto a la diversidad, la justicia económica, la democracia y una cultura de paz.
  • Vivir como una gran Familia Azul, ayudándonos mutuamente y enriqueciéndonos con la diversidad de las experiencias de vida desde nuestra historia personal, familial o profesional.
  • Trabajar en colaboración sumando fuerzas con otros grupos que luchan a favor de la vida allí donde se encuentra amenazada y excluida.
  • Participar en proyectos solidarios con las hermanas y hermanos azules o en una misión más específica por un tiempo determinado, a través de un proyecto de Voluntariado.