Compartir la Palabra de Dios y los escritos de Emilie

Las hermanas Nuria Bayó, Anne Béatrice Faye e Ivanete Dal Farra, con ocasión de su visita a las comunidades de la provincia de África Central, tuvieron la oportunidad de compartir con tres grupos de laicos: Fraternidad laica de Emilie en Port Gentil, en Fugamou y en Libreville.

 

Fue un momento rico compartiendo el camino que los laicos están haciendo con las hermanas y una oportunidad para animar a los grupis a seguir a Jesús Salvador, escuchando su palabra, bebiendo de la fuente del Carisma de Emilie en un discipulado de iguales.

Compartimos aquí las palabras del coordinador de los grupos de laicos Emilie de Villeneuve, Laurent Lendemba, con ocasión del encuentro de laicos en Libreville, Gabón el día 14 de abril de 2011.

Reverenda Hna. Núria Bayó, Superiora General de la Congregación de las Hermanas de La Inmaculada Concepción de Castres.
Reverendas Hnas. Del Equipo General: Ivanete Dal Farra y Anne Béatricde Faye.

En comunión con todas las hermanas de la Congregación del Äfrica Central, os saludamos y expresamos nuestro gozo de tenerlas entre nosotros. Que Dios bendiga su estancia en Gabón.

Este tiempo dedicado a  compartir nos entusiasma, porque es un momento que nos refuerza y anima en el camino que los laicos estamos haciendo con la ayuda de las hermanas para impregnarnos de la vida y de la Palabra de Jesús Salvador para mayor gloria de Solo Dios. 

Nosotros, miembros de la Fraternidad laica de Emilie de Villeneuve somos mujeres, hombres y jóvenes que decidimos, con la gracia de Dios, vivir lo mejor posible, la espiritualidad de Emilie para impregnarnos de su Carisma para llevar el Evangelio y la Caridad alli donde la voz del pobre nos llame…

Nuestro deber en estas circunstancias es, por esto, compartir con vosotras nuestras experiencias cotidianas y, sobre todo, la vida de los grupos.
De esta manera, además de la vivencia de la misión de la que procuramos dar testimonio, nos comprometemos en nuestros encuentros, a compartir la Palabra de Dios y los escritos de Emilie en la meditación de la palabra, ejercicio  que nos gusta hacer con la ayuda de algunas hermanas, y según nuestra disponibilidad, consiste en tomar el texto de Emilie, leerlo, meditarlo, compartir los sentimientos que nos animan y ver qué resoluciones podemos tomar, como cristianos, para poder poner en práctica esta palabra. Estas resoluciones pueden ser en relación a uno mismo y a los demás, obviamente con aquellas personas que Emilie califica de “privilegiados”, los más pequeños, los más pobres y necesitados, los miembros sufrientes de Cristo.

En este ejercicio, el canto, la oración y la escucha de la palabra, del evangelio de la liturgia del día son aspectos importantes y necesarios que integran estos encuentros. La luz es la Palabra de Dios y la sal, la oración y el canto.

¿Sería audaz precisar los lugares, la periodicidad de estos encuentros o recordar cuando tuvimos nuestro último encuentro?

Correría el riesgo de equivocarme ya que estas actividades por diversos motivos están algo paradas. Pero estas razones no cuestionan en nada la existencia del grupo, tal como testimoniamos en nuestro último encuentro, el retiro acompañado por la Hna. Sidonie Oyembo en el que los miembros reafirmaron su compromiso  y determinación de existir, de seguir creciendo, rezando y amando.

Cada grupo podría dar su testimonio, según su sector de misión. La aclaración que puedo aportar es que un gran número de miembros de la fraternidad está en el sector Educación, en el acompañamiento de jóvenes en medio escolar. Estamos convencidos de hacer lo mejor por estar en medio de ellos y ser sal y luz, gracias a la palabra de Dios y a Sólo Dios.

Otro aspecto, antes de terminar nuestra presentación, me gustaría aprovechar esta oportunidad para tardecerles, nunca es demasiado tarde, en nombre propio y en el de todos los peregrinos de la Beatificación de la Beata Emilie en Castres, en julio de 2009, agradecer a través de la Superiora General, a toda la Congregación de las hermanas de Nuestra señora de la Inmaculada Concepción por haber puesto a nuestra disposición su tiempo para que nuestra estancia fuera agradable tanto en Castres como en sus alrededores, y también en Lourdes, pasando por Paría.  Sí, la Beatificación de Emilie fue un gran acontecimiento tanto en su aspecto espiritual como un momento eclesial donde se reunieron muchos pueblos. Guardamos un buen recuerdo de este acontecimiento  y les decimos que su deseo de que Emilie sea “Universal”, está dando frutos y la mies es y será mucho más abundante. Una vez más, gracias, esperamos vivir otros momentos fuertes de nuestro crecimiento espiritual y de fortalecimiento de nuestra fe junto a vosotras.

Estamos abiertos al diálogo, y que Dios os bendiga.

 

Laurent Lendemba